sábado, 7 de mayo de 2011

No por mucho madrugar... patada en los cojones


Sábado por la mañana, y más fresca que una rosa pese a que anoche me dieron las tantas...(eso sí, supongo que sarna con gusto no pica, ya lo sé). Y sin poder evitarlo me viene a la cabeza uno de tantos refranes del refranero español "No por mucho madrugar..." eso sí, esta vez elijo la terminación que un amigo mío un día me propuso: "Termina todos los refranes que conozcas con "patada en lo cojones" verás tu cómo le pega". Y así nos tiramos la noche que nos lo contó, todos alrededor de la mesa, con nuestros gin-tonic y repasando uno por uno todo el refranero con la nueva terminación. Probádlo, funciona.
Y así de esta manera, al despertar a esas horas tan tempranas (el cuerpo parece que se habitúa muy rápido a despertarse temprano incluso cuando no se debe) he sentido como la mañana me daba una patada en los cojones. Literalmente me ha tirado de la cama, no sé si el inconsciente, o el cargo de conciencia ha sido el culpable, el hecho es que aquí me hallo con los ojos como platos ya que el café se vuelve a introducir en mi vida poco a poco (era cuestión de tiempo que volviésemos a retomar la amistad, cuando se abusa mucho de algo termina deteriorándose), y los efectos hacen mejor su cometido ahora que antes.
He desempolvado mi guitarra, y he decidido que esta mañana será rockera para que comience como terminará la noche: "vetusteando por la ciudad"
Está bien haber estado este tiempo descargando totalmente la batería para que se vuelva a cargar completamente de nuevo. Dicen que es recomendable hacerlo con los aparatos eléctricos, y creo que con nosotros también.

¡¡Buen sábado a todos!!

"El hombre es energía dirigida con inteligencia" (Anónimo)




viernes, 11 de marzo de 2011

Especial para llevar


Sé que hace tiempo que no ando por estos lares. El trabajo, las enfermedades, los colapsos mentales y el non-stop de mi mente no me han permitido ni un momento para sentarme delante del ordenador (a modo de placer) y actualizar.
No quiere decir que en la vida de esta cafeinómana los acontecimientos hayan cesado, todo lo contrario han pasado tantas cosas que esta menda no ha podido seleccionar, reflexionar e incluso, en algunas ocasiones, ni siquiera asumir.
Lo que más me ha marcado en estos días: que me volviesen a quitar el café, y esta vez estaba tan asustada que realmente he tenido que dejar de tomarlo. He vuelto a tomar contacto con los tés e incluso he recobrado a un viejo amigo de la infancia, el famoso "Cola-cao".
Lo mejor es que a partir de hoy, y según el diagnóstico de ese señor de bata blanca que me cae tan mal cada vez que me repite "Café, ¡no!", puede que vuelva a tener contacto otra vez con mi gran amigo, mi incondicional en el desayuno, sobremesa o a cualquier hora, mi inspiración, mi alerta (porque en estos días he vivido más como un muerto viviendo, en modo zoombie total). Podré tomar café de nuevo (no me ha dicho lo contrario esta vez), y si digo la verdad, lo estoy esperando y planeando el reencuentro con el máximo cuidado, como cuando se prepara esa cita que tanto anhelas y que por fin llega, o cuando recibes a un amigo que hace mucho que no ves y quieres que todo salga perfecto... algo parecido.
Por otro lado, el haber cambiado en estas semanas ciertos hábito me ha hecho ver una cosa: que mucha gente sigue siendo igual de gilipollas (y aumentando), y que puedo llegar a ser muy borde y sin necesidad de estar bajo los efectos del café, ¿o a lo mejor ese era el motivo?
"Todas las setas son comestibles, pero algunas sólo una vez" (Groucho Marx)

martes, 1 de febrero de 2011

Café tranquilo



Saboreo su esencia, después de tanto tiempo sin hacerlo.No he dejado de beber café, pero a veces se olvida saborearlo. Cómo a veces se olvida saborear la vida. Estamos demasiados pendientes de echarle azúcar, de pedir que lleve leche, de que no se nos quede frío, de añadirle el chorrito de alcohol o de echarle hielo. Depende de lo que se adecúe mejor a cada momento, sin pararnos a pensar en lo que nos apetezca más. A veces simplemente eres como esa pelusa (o esa bola de pelo) que te dejas llevar por la corriente. A veces con esa libertad, otras con esa opresión como cuando aún estando en la décima fila, apareces en la primera al terminar el concierto. Movimientos en los que tú no tienes ningún control. Es difícil saborear los momentos cuando vienen así.La otra noche, hablando parte del consejo de sabios, me quedé pensando en una cosa que allí se dijo: ser conscientes (al menos por unos cuantos minutos) de lo que estamos haciendo en cada momento.
Esto es algo que me pasa a menudo, y supongo que al resto de los mortales también. Cuántas veces estamos pensando en otras cosas cuando nos hablan, cuando estamos trabajando, cuando estamos viendo la tele… cuantas veces vamos a los sitios, no paseamos, no miramos a nuestro alrededor.
Alguien me preguntó el otro día si me había subido alguna vez en una de esas mega-montañas rusas de esos mega-parques de atracciones, y me preguntó que qué se sentía, qué como era. Yo le dije que no te enterabas de nada, que lo peor era la subida del primer tramo porque ibas pensando todo el rato que pronto tocaría bajar. Y por supuesto la inminente bajada… después todos esos remolinos, loopings y demás apenas se notan. Van tan rápidos o simplemente porque aún tienes la cabeza en la primera bajada que apenas te das cuenta.
Vivamos la vida conscientes de cada movimiento que hacemos, e incluso que el tiempo que dediquemos para reflexionar, sea sólo para eso.
Disfrutemos la vida, como yo estoy disfrutando este café: saboreándolo, dejando que su aroma impregne la habitación y dejando que su calor haga más amena esta fría mañana.


"Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas". (B.Pascal)

lunes, 3 de enero de 2011

Año Nuevo cafeinado




Tengo que reconocer que hacía tiempo que no pasaba un fin de año como este. Vi a todos mis amigos, en diferentes lugares (que la noche dio para mucho) y el reencuentro fue genial. Las bromas de siempre, los de siempre, reviviendo los viejos momentos que siempre están ahí aunque por culpa de los deberes como personas no tengamos tanto tiempo para revivirlos con tanta asiduidad como nos gustaría.

Siempre he dicho que las cosas que no se planean son las que mejor salen; una contradicción para alguien como yo. Pero es así.

¿Porpósitos para este año? Pues supongo que continuar con los propósitos que una se hace en su vida diaria. Y sobre todo aplicar la frase de: RELAX, TAKE IT EASY!.
Tomarse la vida con calma, y esto por consiguiente me ayudará a otro de mis propósitos, no morderme tanto la boca. Manía que tengo desde que era pequeña y a la que siempre acudo cuando estoy nerviosa con el resultado de unas heridas que ¡ni la peor de las masoquistas señores!
Parezco discípula de la autoflagelación. Así que voy a intentar hacerlo menos.

Y nada, mi primer día de trabajo de 2011 transcurre tranquilo. Además, una que yo me sé va a venir a visitarme y promete traer café calentito. Algo magnífico para combatir la jornada de trabajo, el frío de este viejo edificio y el resfriado que se está apoderando de mi por momentos.

Mi 2011 comienza con aroma de café y buena compañía, sólo deseo para este año que termine de la misma manera.

FELIZ 2011 a vosotros también.

"Siempre ahy un poco de locura en el amor. Pero siempre hay un poco de razón en la locura" (F. Nietzsche)

jueves, 30 de diciembre de 2010

Café Navideño


Llevo varios días intentado actualizar, pero es que las ideas se me agolpan y las palabras no quieren salir.

Llegó la Navidad, comidas familiares, buenas caras, regalos, apariencia, villancicos. Llegó todo lo bueno y lo malo que ello conlleva. Pero este año todos sabíamos que serían un poco más tristes de lo normal aunque intentásemos disimularlo. Pues bien, no es que no la hayamos echado de menos, es que han pasado tantas cosas que no hemos podido ni parar un momento.

Mi 24 de diciembre comenzó así:

10:00  A la petición de: “Ya que tienes que pasar por mi casa para ir a la reunión, te importa acercarme el regalo de mis padres” y yo contestar que sí. Desviación de camino, aparcamiento, subida escaleras, beso de buenos días, entrega de regalo a sus padres con el encuentro de SU padre en el portal y yo con una bolsa con un regalo dentro: Buenos días.

Baja las escaleras, me dirijo al punto de encuentro.

10:45 No hay nadie.

10:50 Toque a mi jefe en plan “ya he llegado”.

10:55 Llamada de mi jefe diciéndome que qué quiero y que qué hago estando allí tan temprano. Se creía que era una hora menos, sí, como en Canarias.

11:30 Empieza la reunión.

14:30 Termina la reunión.

14:45 Cola del Burguer-Auto (paso de hacer publicidad que no me pagan por eso) para comer algo porque la peluquería la tengo a las 3

15:00 Peluquería.

15:45 camino de esos grandes almacenes (que tampoco me pagan por hacerles publicidad) para ultimar las compras y a recoger mi nueva cámara que ya ha llegado.

16:30 ¡Qué cola para recoger la puta cámara, qué todo el  mundo se ha puesto de acuerdo y viene a lo mismo!

16:35 Llamada de mi hermana por si puedo ir a recogerla. Fatalidad al frente (problemas personales, hasta aquí puedo leer)

17:00 Subo para hacer el seguro de mi “camarón de la isla” y me atiende la dependienta-Rudolf, que la alergia la estaba matando y yo con el estrés no daba pié con bolo.

17:35 Me echa más edad de la que tengo y ya no me cae tan bien ¬¬

18:00 Recogida de mi hermana y papelón. Esos momentos en los que no sabes qué decir y sólo te salen comentarios estúpidos para intentar quitarle crispación al asunto.

19:10 Llegada a casa (por fin) damos los regalos, y como suponía mi madre iba a descambiar el mío, no debería de afectarme porque siempre lo hace, en fin.

19:30Tienes que recoger a tu abuela que le dije a las 19:00.

- Con lo bien que acababa de aparcar el coche….

20:00 Llegada a casa de nuevo (esta vez de verdad). Mi objetivo: la ducha.

20:30 - Hay que ver que no me has ayudado a preparar nada de la Cena.

Perpleja me muerdo la lengua, a lo mejor mi madre no se ha percatado que acabo de llegar, todo es posible.

20:45 Vemos las actuaciones de Navidad de los alumnos de mi hermana, trae más vino dulce de ese que me regaló mi jefe que aunque llegue tarde a las reuniones, por esto se lo perdono.

21:00 Los 15 minutos más largos de mi existencia, el cámara tenía parkinson y se movía más que “un garbanzo en la boca de un viejo” (expresión malaguita donde las haya).

21:10 Cena. Sí, mi casa tiene que tener algún antecedente anglosajón porque las comidas siempre se hacen a horas muy tempranas.

22:00 Visionado "Especial de Rafael" (¡qué raro!)

22:30 Me tomo un café para aguantar la noche que aún me espera.

23:00 Mi padre llega de trabajar (Bien, ya me puedo ir).

23:05 Convencer a tu hermana de que lo mejor es dormir en casa y así tu no tener que llevarla a la suya que está en la otra punta de la ciudad (20 min en coche) y ya tienes bastante con llevar a tu tío (15 min en coche).

23:10 -¿Me das cobijo para dormir esta noche en tu casa cuándo volvamos de marcha? Si no tengo que dormir en el sofá porque mi casa está over-booking (convencimos a mi hermana) 

00:00 De camino en coche hasta mi destino de pernoctación. La sucesión de hechos esperpénticos (cosas que mejor me callo) me hacen pegar gritos y reír a carcajadas mientras voy conduciendo. ¿Qué otra cosa me queda? ¿No me voy a poner a llorar, no?

00:15 Llegada a casa de la persona que más ganas tenía de ver esa noche.

- Hace mucho frío para salir al centro, nos quedamos aquí calentitas y vemos

un capitulillo de “Médium”.

- ¡Vale!

No me lo pensé dos veces, hubiera visto hasta el Sálvame con tal de un poquito de tranquilidad.

 

En fin. Qué Feliz Navidad a todos. O Feliz Falsedad (como decía el villancico de Ska-p). Yo me siento como en las novelas de Valle-Inclán, con mis Navidades esperpénticas, qué cosas más raras están pasando… sin dudas unas Navidades Inolvidables.

Lo mejor de todo, la escapada romántica-expréss a Antequera. Hacía falta un poco de tranquilidad, de risas, y de abrazos.


"La capacidad de reír juntas es el amor". (Françoise Sagan, adaptada para los tiempos que corren)



 

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Coffee Drama


No more Drama!
Esta es una frase que escuché en la serie "The L word". Me hizo mucha gracia la primera vez que escuché esa expresión. Creía que sólo esas cosas pasaban en las series, en la ficción, en esa pantallita que nos hace olvidar por unos minutos de nuestras propias historias para fijarnos en las de los otros. Un término no aplicable a la vida real. De ahí las palabras como dramaturgia, dramaturgo, dramático, siempre todo vinculado con creaciones de ficción, sean en el formato que sea. 
Pues o mi vida se está convirtiendo en una serie de televisión (espero que no llegue a culebrón de sobremesa) o esta profesión mía me hace confundir términos, y voy difuminando realidad con ficción. 
Pues aunque se dijese en dicha serie que a veces la vida es: drama, drama, drama (todo esto con acento americano como lo decían ellas). Yo voy a gritar en mi acento malagueño: ¡No more drama! (Eso sí, acento malagueño pero en inglés que para eso estoy liada de nuevo con las clases).
En nuestra profesión es muy común eso de que: La realidad supera con creces a la ficción. Pues va a ser que sí.




"En estos días inciertos en los que vivir es un arte" (Celtas Cortos)



lunes, 20 de diciembre de 2010

Necesidad de café de reflexión


Tanto trabajo, tanto en el tema profesional como en el personal, me han tenido muy ocupada durante todo este tiempo. El estrés se había implantado como acompañante habitual en mis jornadas de trabajo, y en lo personal tampoco ayudaba mucho.
Es el efecto dominó. Como cuando cae la primera ficha y empuja a la siguiente, y así sucesivamente hasta que llega a la final. A esa última ficha que ni se olía que iba a terminar cayendo como las demás.
Pues así me he visto yo en estos días, a veces como en una novela de intriga, otras como en un culebrón mejicano, otras como en un gag de Benny Hill, otras como en un episodio de Friends, otras como en una página de cómic, y también como en otra realidad paralela de lo que debería/podría haber hecho y no hice.
Me he visto desde diferentes puntos de vista del sujeto, como agente activo, como lectora, como oyente, a veces come cómplice, como otra persona que no era yo, como la proyección de mi yo más malo, tonto e insolente que siempre reluce cuándo no debe. Otras como Totó visionando las películas desde la sala de proyección y disfrutando con lo que ve.
Os preguntaréis que ha que viene todo esto, pues es el resumen de todos estos días. Que ni tiempo para actualizar he tenido.
No hay que decir que los cafés han ido y venido en una perfecta sintonía, perdiendo la facultad de agradar, para deleitarme con su capacidad para espabilar o simplemente calentar el gaznate que ha hecho mucho frio en la ciudad, y mi despacho parece la sede del polo norte.
Todo ese caos que se ha producido en mi vida, no me ha dejado ni un segundo para reflexionar, para pararme a pensar, para disfrutar de mis tiempos de meditación, tan necesarios. Es más a veces es un agravante de las situaciones desagradables de esas que no queremos que pasen pero terminan pasando.
Desafíos diarios, que miden tus fuerzas en este combate, que te dejan K.O. y otros que aguantas hasta el último round antes de caerte al suelo noqueada o levantar tu brazo en señal de victoria. Esos “challenges” de los que tanto hemos hablado en clases de inglés.
De vuelta a casa, veía la luz de la ciudad. No me podía identificar con ella. Supongo que falta sintonía, supongo que a partir de mañana cambia el visor, cambia los ritmos, los ciclos, y las cadencias. Supongo que mañana cambian los colores, olores y tactos. Mañana como concepto de tiempo próximo no definido.
Esperemos que sirva de paréntesis, aunque sea un corto período de tiempo. (Ojo, yo no me voy de vacaciones –sólo un par de días- pero que los otros lo hagan ayuda bastante). Esperemos que mañana el mundo se haya relajado, y aunque este tren siga adelante sin detenimiento, al menos que disfrutemos más del viaje. Que apreciemos la belleza del paisaje, y que recupere mis momentos de reflexión, de pensar y meditar y deje de ir a lo loco, diciendo lo que pienso sin pensar lo que digo.

"Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana, y del universo no estoy seguro" (A.E.)